Etiqueta: asertivo

¿Cómo controlar el ego?

¿Cómo controlar el ego?

La definición del ego a lo largo del tiempo ha tenido distintos significados relacionados con la psique, el alma, la conciencia o el ser. Proviene del latín y significa “yo”. El término se popularizó tras la teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud con la que 

¿Cómo gestionar el enfado?

¿Cómo gestionar el enfado?

¿Te ha pasado alguna vez que te levantas y te sientes apático, sin ganas de hacer nada? A todos nos ha pasado, incluso para algunos podría ser una nefasta rutina. Aparentemente sin ninguna razón nos sentimos mal, desganados e irritables. El día apenas ha comenzado 

Mejora tu Comunicación y Bienestar siendo Asertivo

Mejora tu Comunicación y Bienestar siendo Asertivo

La clave para tener éxito y respeto

En el artículo de hoy os quiero presentar una herramienta muy poderosa, la habilidad de expresarnos de manera sincera, directa y adecuada, logrando así expresar lo que queremos sin atacar a terceros. Algunos dicen que es un don que algunos poseemos pero tranquilos, también se puede aprender.  Esta habilidad se denomina el arte de ser asertivo. La persona que se comunica asertivamente expresa con claridad lo que piensa, siente o necesita, teniendo en cuenta los derechos, sentimientos y valores de sus interlocutores. La comunicación asertiva se fundamental en el derecho inalienable de todo ser humano a expresarse, a afirmar su ser y a establecer limites en las relaciones sociales. 

Diferencias entre ser asertivo, agresivo y pasivo.

La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás. Hago hincapié en esto último ya que es fundamental, siempre respetar a los demás. No vale poner la excusa “es que caigo mal porque soy sincero”. De nuevo, ser asertivo se trata de expresar tu opinión pero siempre con respeto. Hay que diferenciar qué es ser asertivo, ser sincero y no tener tacto. Si este último te ocurre a ti, no pasa nada porque lo puedes trabajar.

La Agresiva

La personalidad agresiva se trata de un tipo que suele intimidar al resto mientras que los pasivos son las personas que en ocasiones dicen “sí” cuando en realidad desean decir que “no”.

La Pasiva

Los pasivos suelen tener sentimientos de frustración y en ocasiones de ira ya que no expresan sus emociones. Es decir, si una persona te esta diciendo algo que no te gusta, o que te gustaría debatir, no le contestas de manera agresiva solo porque piense que esa persona no tiene la razón pero tampoco vas a dejar que hable y hable mientras que te vas conteniendo de cosas que le quieres decir. Porque si te lo vas callando y aguantando, puede llegar el día en el que explotas.

La Asertiva

En medio de estos dos extremos se en cuenta la asertividad. Cuando somos asertivos nos volvemos personas valientes, decididas, que defienden sus creencias y valores. Optar por esta personalidad puede generar algo de vértigo al inicio, pero a medida que se ven los resultados te das cuenta de los beneficios del mismo.

Los beneficios de ser asertivo

Ser asertivo te ayuda mantener relaciones significativas. Podrás establecer y conservar relaciones interpersonales significativas, así como ser capaz de terminar aquellas que bloqueen el crecimiento personal (relaciones tóxicas). La destreza incluye dos aspectos claves. El primero es aprender a iniciar, mantener o terminar una relación, el segundo aspecto clave es aprender a relacionarse en forma positiva con las personas con quienes interactúa a diario, en el trabajo, en la escuela etc.

La asertividad también te ayudará tomar decisiones. Decidir significa actuar productivamente para hacer que las cosas sucedan en vez de limitarse a dejar que ocurran como consecuencia del azar o de otros factores externos. Estamos tomando decisiones continuamente, escogiendo qué hacer tras considerar distintas alternativas. Producirás una mejora de tu bienestar y autoestima, al tener la libertad de expresar tu opinión y hacer caso a tus necesidades. De este modo, reduces la sensación de enfado, ya que, los enfados suelen ser causa de frustración por sentirse injustamente tratados o no conseguir lo que quieres. 

¿Qué hacer para no caer en los extremos de pasividad o agresividad?

Hay que tener muy claros los objetivos que deseamos, también no debemos caer en juzgar cuales son las intenciones del otro ya que corremos el riesgo de actuar ante pensamientos que tal vez no sean ciertos. Crea la oportunidad a una negociación donde se describe los hechos y expresar los sentimientos. Cuando expones lo hechos serán muy difícil rebatirlos o negarlos.

En vez de llamar a tu hijo “vago” puedes decir “ he observado que últimamente te levantas muy tarde y no te da tiempo hacer tus tareas”.  En el momento que le hablas a una persona de como te hace sentir conectas porque es difícil que esa persona no se haya sentido de esa manera en otras circunstancias. Un ejemplo que se puede utilizar es plantearle al otro la cuestión: ¿Como te sentirías si yo…?

En la negociación se requiere de pedir de forma concreta lo que nos gustaría conseguir y finalmente especificar las consecuencias preferiblemente positivas, ya que el ser humano reacciona mejor cuando se le plantea qué tipo de recompensa va a conseguir si lo hace. Amenazar con un castigo puede producir el efecto contrario, creando rechazo y rebeldía.

Asertividad para los niños

En este pequeño corto representa las posibles consecuencias de nuestros actos y vemos claramente cómo con un enfoque asertivo salimos ganando todos, siempre. Suelo emplearlo con los niños, ya que la animación para ellos siempre es muy receptiva pero igualmente nos sirve a los adultos. 😉

Fomentar la asertividad en los hijos hace que ellos se sientan partidarios en la toma de decisiones, que tienen posibilidad de expresar sus opiniones y, como en cualquier relación, crea harmonía en las conversaciones y sirven como ejemplo.

Feedback asertivo

En el ámbito laboral como en el personal, aplicar la técnica del “sandwich” cuando quieres dar retroalimentación (feedback) a otra persona suele tener mucho éxito, dado que tiene un enfoque asertivo. Esta técnica se basa en dar un feedback positivo, uno negativo y seguido de otro positivo. Por ejemplo:

Un jefe quiere informar a un empleado que un informe esta mal: 

“- Xxxx se que este informe te ha llevado mucho tiempo y has trabajado duro con el (1er feedback positivo). Si le das una segunda vuelta a los números explicando mejor como aporta valor a tu estudio (feedback negativo). Conseguirás que el informe esté completo y sea más fácil de entenderlo por parte de todos (2do feedback positivo).”

Otro ejemplo puede ser hacia una persona que llega constantemente tarde.

“- Xxxx estás teniendo muy buenas valoraciones por parte de los clientes y están muy satisfecho con tu servicio. No obstante te esta constando llegar a los objetivos del mes y he notado que estas llegando tarde por las mañanas, estoy seguro que cuando seas puntual, podrás aprovechar mejor tu tiempo. De ese modo tendrás a los clientes contentos por tu buen servicio y encima llegarás a cumplir tus objetivos. Eso te puede llevar a conseguir ser el empleado del mes.”

¿Le pillas el truquillo, no? Esta manera de dar feedback es muy efectiva porque al ser asertiva, no ofende a la persona que lo recibe y tiene más probabilidades de que lleve a cabo la tarea que le asignamos que con otro tipo de comunicación.

¡Ojo con el lenguaje corporal y él verbal!

No olvides de mantener la comunicación a tu favor empleado las técnicas de tener contacto visual con tu interlocutor, la entonación y fluidez verbal, y la postura y gestos que empleas. Todo ello produce un impacto a la hora de comunicarse, por lo que resulta importante tener coherencia y relación entre nuestra expresión corporal con nuestra expresión verbal.

Resumiendo este artículo, la comunicación es fundamental para satisfacer nuestra necesidades. Por medio de la misma, damos a conocer lo que queremos. Cuando te expresas con decisión, claridad y respeto generarás personalidad propia y conseguirás que las demás personas te traten del mismo modo ya que tu comunicación será segura y eficiente. Serás más libre en las relaciones con los demás y evitas en parte ser manipulado. En la siguiente entrevista Tomás Navarro, psicólogo y escritor, nos habla sobre el derecho asertivo. Es decir, cuando nos encontramos ante determinadas situaciones con terceros que se muestran irrespetuosos, desagradables o dominantes con las que se debe marcar los limites para no salir perjudicado:

Existen varias herramientas para trabajar la asertividad. Gran parte de ello es identificar tus necesidades, desarrollar el autoconocimiento de unos mismo, aprender a expresar respetuosamente las ideas y mostrar empatía. Por eso resulta indudable trabajar la inteligencia emocional. Te recomiendo leer los siguientes artículos: ¿Qué es la inteligencia emocional? y ¿Cómo entender las emociones? 

Cristina J. Feltström

Foto: @jasonrosewell de Unsplash