Entradas recientes

10 señales de una baja inteligencia emocional

10 señales de una baja inteligencia emocional

La inteligencia emocional es en cierto modo intangible en cada persona e influye en nuestro comportamiento y toma de decisiones a nivel personal y social. Tener una baja inteligencia emocional influye negativamente en tu bienestar. Varios expertos defienden que la inteligencia emocional tiene mayor importancia 

Descubre tu capacidad innata para mejorar la autoestima

Descubre tu capacidad innata para mejorar la autoestima

¿Sabias que todos poseemos la capacidad de lograr la eficacia y la satisfacción para un correcto funcionamiento? Tal vez ya sepas que la autoestima es el resultado de la autovaloración que una persona hace sobre sí misma en distintos ámbitos y en diferentes habilidades. Es 

¿Cómo gestionar el enfado?

¿Cómo gestionar el enfado?

¿Te ha pasado alguna vez que te levantas y te sientes apático, sin ganas de hacer nada? A todos nos ha pasado, incluso para algunos podría ser una nefasta rutina. Aparentemente sin ninguna razón nos sentimos mal, desganados e irritables. El día apenas ha comenzado pero tenemos la intuición de que no van ser un buen día. Entonces, ¿qué debemos hacer para no echarlo a perder? Las siguientes cuestiones son válidas para días cuyo ánimo está por los suelos al igual que ante una emoción negativa. Hoy hacemos hincapié en la ira, también denominada como enfado o enojo. Cierto es, cuando uno está sumergido por una emoción negativa, no rendimos igual de bien. A la inversa, cuando uno se encuentra vital y con ganas, es capaz de alcanzar mucho más. ¡El tiempo es irrecuperable así que hagamos un buen uso de él!

¿Qué es el enfado?

En primer lugar decir que el enfado es una emoción completamente natural en las personas. Todos lo hemos vivido, más de una vez en la vida…. probablemente, reiteradas veces. El enfado es un mecanismo de defensa hacia nuestros límites. Es una manera de comunicarnos de que algo nos molesta. No eres una mala persona por enfadarte, lo contrario, te felicito por ser naturalmente humano. Esta emoción primaria nos preparaba prehistóricamente hacia una amenaza, experimentando diversos cambios fisiológicos; el ritmo cardiaco, tensión muscular, hiperventilar, etc. Estos cambios nos preparaban ante una pelea o confrontar a nuestro depredador o enemigo. Sin embargo, para que el enfado no nos haga daño a nosotros ni a otras personas, debemos aprender a gestionarlo.

Si quieres aprender más sobre como entender las emociones, te invito a leer este artículo.

Ser consciente de cómo nos sentimos

Este sería el primer paso. Porque como con cualquier otro sentimiento negativo, no se trata de reprimirlo, si no de aceptarlo y optar una estrategia para salir de él. Lo que está ocurriendo es que tu mente se está enfocando en algo que va mal, algo que no esta funcionando o que se encuentra ausente. Este estado mental te roba la energía. Al sentirnos desbordados por el enfado, hay un proceso que se refleja en nuestras respuestas físicas. Para gestionar la emoción debemos prestar atención a dichas respuestas que se van produciendo en nuestro cuerpo, e identificar alertas o síntomas que nos permitan anticiparnos a la intensidad máxima de la emoción. Sólo así podemos cambiar nuestra respuesta y bajar su intensidad, para ofrecer otra respuesta alternativa más adaptada a la situación. 

Emociones de alta vs baja intensidad

En el caso del enfado, como en otras emociones negativas, se produce mucha energía en el momento que aparece y moviliza la energía corporal en gran medida. Un enfado puede ser muy intenso y ocupar enteramente la percepción de quien lo sufre. El enfado lo percibimos bien cuando se produce pero por ejemplo, al día siguiente, si no hemos solucionado la situación, el enfado puede manifestarse en algún lugar de nuestro cuerpo con baja intensidad como puede ser en modo de tensión. Cuando una emoción tiene una baja intensidad, no la podemos gestionar adecuadamente porque resulta más difícil reconocerla. Si la intensidad es muy alta, nos sentimos fuera de control, tal vez desbordados por la emoción y tampoco la podemos gestionar. Sin autocontrol la persona se encuentra plenamente asociada con la emoción. Tanto que pueda ser inútil razonar, hablar con aquella persona. Cualquier cosa que uno diga o haga, no será receptiva al ello.

¿Cómo bajar la intensidad del enfado?

Existen distintos métodos para bajar la intensidad y así poder gestionar la emoción. Cada método funciona mejor o peor dependiendo de cada persona. En el caso del enfado, encontrar un modo de canalizar la energía  y gastarla activando el cuerpo con algo de ejercicio (un paseo, baile, etc.) automáticamente te sentirás mejor. Te das un tiempo para ti con posibilidad de razonar sobre la situación causante del enfado, dejándolo enfriar. También se puede acudir al metamomento para la regulación emocional, tratándose sencillamente de dar tiempo muerto para que él autocontrol se reactive de nuevo. En otras palabras, es darse una pausa cuando nuestras emociones se desbordan y no nos permiten pensar con claridad. La respiración también es una metodología para la regulación emocional. Respirar de manera consciente, a base de respiraciones lentas y profundas, ayuda a rebajar los cambios fisiológicos de cuando uno está exaltado, regulando así el ritmo cardiaco y te ayudará a hacer frente la situación de una manera asertiva.

Asegúrate de una buena gestión del enfado

Muchas veces nos parece que una vez tranquilizada la persona ya está gestionada la emoción. Sin embargo no es así. Tranquilizar funciona como una anestesia; permite actuar pero no gestiona la emoción. Resulta importante parar y cambiar la percepción de nuestra realidad para no entrar en la exageración o la dramatización de la circunstancias reales. Busca cosas en tu vida de las que te sientas agradecido. Crear el hábito de agradecer ayuda a tu mente a enfocarte en las cosas que te hacen feliz, contrarrestando las cosas negativas. Observa cómo te hablas, como estas razonando sobre la situación. Si utilizas palabras negativas, que están subidas de tono o con un tono apagado y sin ganas, hace que tu estado de ánimo tienda a ser más pesimista, enfadado o depresivo. Recurrir a apoyo en alguien que te aporte positivismo, alguien que te pueda ayudar sea este un familiar, amigo o compañero de trabajo. Siempre disponemos de alguien cercano al quien acudir. El ser humano necesita tener un circulo social de apoyo con él que poder hablar y desahogarse. Muchas veces solamente con poder compartirlo con un ser querido hace que ese sentimiento negativo ceda. 

“La ira: un ácido que puede hacer mas daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.” – Séneca

Al inicio de este artículo os hablaba sobre la irrecuperabilidad del tiempo. Irónicamente es una de las cosas que más deseamos, tener más tiempo. Por eso es tan valioso, no se puede comprar y por eso no debemos hacer mala gestión de él sumergidos en estados de ira. Para plasmar la significación del mismo, comparto con vosotros el siguiente video sobre la importancia de un segundo:

Me despido de vosotros hasta la próxima semana con la siguiente reflexión… El enfado es una condición en la cual la lengua actúa más rápida que la mente.

Cristina J. Feltström

Foto: @cobrien112 de Unsplash

La importancia del amor propio

La importancia del amor propio

Se han realizado múltiples teorías sobre el significado del amor propio, tanto de signo positivo como negativo. Desde la humildad, modestia y sencillez hasta la vanidad, el egoísmo, el orgullo y la soberbia. Como en todo, hay que buscar el equilibrio y en este caso 

¿Qué hacer para pensar en positivo?

¿Qué hacer para pensar en positivo?

El pensamiento es uno de los motores del bienestar personal puesto que el modo en el que piensas, influye en cómo te sientes y también se refleja en tu modo de actuar. Por ello se debe intentar hacer interpretaciones positivas de la realidad, es decir, 

¿Cómo decirle adiós a la procrastinación?

¿Cómo decirle adiós a la procrastinación?

Todos hemos tenido ese momento, esa cosa, ese problema que dejamos para “mañana”. En otras palabras, procrastinar es lo mismo que aplazar o diferir. Surge cuando debemos realizar algo importante y lo posponemos para más tarde para hacer otro tipo de actividades. Con el artículo de hoy, mi intención es daros herramientas para cortar por lo sano y decir adiós a la procrastinación.

¿Qué es la procrastinación?

Es el hábito irracional de retrasar un cometido aún sabiendo que será prejudicial para tí u otros, sustituyéndolas por otras labores más agradables.  Procrastinar nos afecta negativamente y aumenta el estrés. El hábito de procrastinar puede darse en un momento ocasional pero has de estar en alerta para que no se vuelva en una conducta crónica y repetida en el tiempo.

A ver si el siguiente chascarrillo te resulta familiar:

“Recibes un email informando sobre un problema que debes solucionar, es un tema que te resulta incómodo y no sabes muy bien que solución darle. Vas por un café y miras el móvil, te das cuenta que tienes una notificación de Facebook (Instagram, Twitter o cualquier otra plataforma). Entras a ver qué novedades hay y a lo pronto estás repasando el contenido nuevo del mismo. Decides mirar en la web ideas para solucionar el problema de aquel mísero email. Miras tantas opciones que te pierdes un rato buscando por la web encontrando no gran cosa. Pones un poco de música para animarte y ver si se te activa la creatividad. Decides ir por un pequeño snack ya que un poquito de energía vendría bien. Te quedas mirando por la ventana cómo está patio esta mañana mientras te comes el snack. Eso te hace recordar ese video que te recomendó un amigo y entras en el enlace en YouTube para verlo. Finalizado el video te das cuenta que ha pasado media mañana y aún no has buscado la solución al problema. Empiezas a agobiarte….”

¿Por qué lo hacemos?

Existen varias razones por la que decidimos aplazar un problema o tarea en cuestión, puede ser un cúmulo de varias razones. Entre las más comunes tenemos la necesidad de recompensa instantánea. Siempre que exista se nos hará mas ameno realizar ciertas actividades. Pero dicha recompensa no siempre está ahí o se obtiene a largo plazo. Otra razón es la indecisión a la hora de priorizar, no nos organizamos bien o tendemos a ser optimistas con el tiempo y confiamos demasiado en la productividad venidera. También el miedo juega un importante papel a la hora de procrastinar, ya que nos hace evadir ciertas obligaciones por él mismo. Cuando hay un problema de autoestima el miedo al fracaso se apodera de la toma de decisiones llevando al individuo a darse a la fuga. Nos sentimos incómodos, ponemos excusas y buscamos cualquier distracción posible para postergarlo.

Ejemplo de los estados de la procrastinación

Cuando ya hemos decidido aplazar cierta tarea, sentimos una falsa seguridad en el interior que nos dice que no corre ninguna prisa y podemos tomarnos las cosas con calma. A medida que vamos avanzando en el tiempo volvemos a acordarnos de esa dichosa tarea que nos da tanta pereza, le damos unas vueltas si empezar a hacerlo o no. Es entonces cuando buscamos la excusa perfecta que nos libra momentáneamente de ello; “estoy ocupado ahora mismo”, “necesito un pequeño descanso”, “solo voy hacer x primero”, etc. Entramos en la negación de que aún hay tiempo y que la excusa que hemos encontrado es necesaria anteponerla. Finalmente nos entra un crisis cuando nos damos cuenta que el tiempo nos sopla en la nuca y nos decimos: “¡¡¡Nunca mas dejare las cosas para último momento!!!”

Las consecuencia de procrastinar

Además del estrés mental, el hábito de posponer tiene también efectos negativos en tu entorno. Familiares, amigos o compañeros de trabajo pueden perder la confianza en ti ya que no llegas a cumplir con lo prometido. Evitar un conversación difícil puede llegar a un conflicto, ya que la bola cada vez se hace más grande. Por no mencionar diversas consecuencias para ti mismo como el desaprovecho de lograr metas importantes, bajada de autoestima ya que no obtienes los resultados que deseas. 

Cómo evitar la procrastinación

En primer lugar debes ser consciente del problema y reconocer cuando estás aplazando y saber porqué lo haces. ¿Son meramente excusas o tienen algún tipo de impedimento por razones obvias? Escucha nuevamente tu voz interior y asegúrate que no empleas frases como “lo haré después”.  Deja a un lado la perfección y dale importancia a la realización del mismo. 

Haz una lista y planifica tu tiempo

Es necesario que aprendas a gestionar bien tu tiempo, evita distracciones y no planifiques más de lo que puedes abordar, tal vez necesites decir que no y poner límites en ciertos casos, después decídete por donde empezar. 

Empieza por lo que más te cuesta.

No le des mil vueltas a la cabeza si hacerlo o no, solo hazlo. Muchas veces nos paralizamos por exceso de exámen de las cosas, conocido como el concepto de “parálisis por análisis” donde la persona se queda enfrascada considerando posibles opciones de actuar pero nunca llevándolo a cabo, creando así una preparación eterna.

Ve paso a paso

Céntrate en una cosa a la vez. A veces ver todos los “por hacer” nos puede resultar avasallante. Empieza dedicándole 5 minutos para combatir la pereza, una vez pasado ese pequeño tiempo de iniciación te resultará más fácil continuar ejercitándolo. Utiliza la creatividad para invertir las labores en algo divertido. 

Una vez leí una frase muy bien dicha por Christopher Parker que decía: “La procrastinación es cómo usar una tarjeta de crédito, mucha diversión hasta que llega la factura de pago”. Por último me gustaría recordaros que solo porque se pueda posponer algo en aquel momento, no significa que se deba hacer. No podemos escapar de las responsabilidades del mañana, evadiéndolas hoy. El secreto de salir adelante es empezar.

Cristina J. Feltström

Foto: @brett_jordan de Unsplash

¿Cómo actuar ante críticas?

¿Cómo actuar ante críticas?

Muchos de nosotros hemos sido condicionados desde la etapa infantil a rechazar nuestras necesidades, ocultar emociones y solamente “portarnos bien”. Pero ¿qué significa “portarse bien”? ¿Significa complacer a otros de cómo debemos actuar? Las personas en general no están hechas para ser controladas, somos seres 

¡Que no te Engañen Los Sesgos Inconscientes!

¡Que no te Engañen Los Sesgos Inconscientes!

Nuestro cerebro quiere coger atajos, ahorrar energía para centrarse en lo mas vital e importante. Está constantemente recibiendo información a procesar, con lo cual busca la manera más fácil de hacerlo, relacionándolo con lo que ya conocemos. Algunos estudios afirman que el inconsciente procesa información 

¿Cómo cumplir tus propósitos en el 2021?

¿Cómo cumplir tus propósitos en el 2021?

Empezamos un nuevo año y como de costumbre nos habremos planteado nuevos propósitos. Esta vez lo haremos diferente, no los dejaremos en un cajón donde caigan en el olvido. Si quieres llevarlos acabo y te daré las herramientas necesarias para cumplir tus propósitos. Ponerse objetivos es la mejor manera de mantener la motivación, le das expectativas a tu tiempo.

Primer paso para cumplir tus propósitos – empieza clarificando

Antes de empezar, creo que estamos de acuerdo en que es necesario establecer y clarificar las metas personales, académicas y profesionales. Debemos adquirir el hábito de registrarlas por escrito, procurar que sean realistas pero ambiciosas, y que resulten motivante. Una buena organización resulta primordial para saber discriminar lo importante y detectar las prioridades y los elemento críticos de cada proceso. Debemos aprender a trabajar con plazos, reducir las interrupciones y eliminar los ladrones del tiempo. Organizar implica programar, administrar y gestionar de modo eficaz el tiempo.

Segundo paso para cumplir tus propósitos – ponerlos por escrito

Empecemos primero en explicar porque es tan importante poner los propósitos por escrito. No podemos coger atajos en este caso y dejarnos llevar por la pereza. Si sueles establecer tus metas por este camino, estas empezando con muy mal pie. ¿Si te digo que tienes un aumento de probabilidades de cumplir tus propósitos si lo apuntas con papel y lápiz, te animas ha hacerlo?

Existen regiones en el cerebro que son evolutivamente muy antiguas, como el SAR (sistema de activación reticular). Esta región incluye a la formación reticular que son áreas críticas para la supervivencia y protección ante adversidades. Se puede definir como un filtro de alerta, recibiendo y filtrando información de nuestra conciencia y dando preferencia a lo que es realmente importante modulando nuestros estado de vigilia. Es por esa razón que a veces nos desconectamos y tendemos al sueño si por ejemplo estamos oyendo un discurso que no nos interesa y cuando nos llaman por nuestro nombre sobresaltamos. O por ejemplo, cuando nunca has oído hablar de un producto hasta que un amigo te dice que es la caña y de repente lo ves por todas partes. Tu SAR ha captado ese producto como algo valioso y es más receptivo cuando vuelves a recibir su estímulo. 

El hecho de definir claramente tu propósito le dirá a tu mente que es algo importante y lo priorizará. Estarás atento a distintas oportunidades, soluciones, contactos y otra información relacionado con tu meta y la obtención del mismo. El siguiente estudio inspirado en el mítico del 3% realizado por Harvard Business School, arroja evidencia empírica de lo ventajoso de reafirmar los propósitos. 

“Establecer metas es el primer paso de lo invisible a lo visible” – Tony Robbins

El porqué de que no se han cumplido tus propósitos

¿Tienes muy claro cual es tu propósito pero aun no lo has conseguido? El problema muy probablemente no es que no puedas lograrlo. Debemos dejar de fustigarnos con estos pensamientos. El problema está en los obstáculos que se encuentra la mente como: las creencias, los malos hábitos, pensar negativamente, falta de autoestima y autoconfianza, los miedos, falta de fuerza de voluntad. Identifica tus obstáculos, determina cuales son tus creencias, malos hábitos, pensamientos negativos o miedos y como los adquiriste. Anota también qué te provoca la falta de autoestima o autoconfianza, al igual que la falta de fuerza de voluntad. Después define tu plan de acción y confronta tus obstáculos del camino. Es la única manera de superarlo. Muchas veces el mero hecho de haberlos identificado y encontrado sus raíces, minimizan y resulta mas fácil vencerlos.

Tercer paso para cumplir tus propósitos – Define tu plan de acción

Para cumplir nuestros propósitos deben ser cuantificables, medibles en cantidad, calidad, coste, plazo, de modo que podamos realizar un seguimiento de los mismos y verificar que se van cumpliendo adecuadamente, o introducir en su caso las acciones correctoras necesarias. Trata de ponerte propósitos realistas y alcanzables, obviamente, no vamos a proponer cosas inalcanzables para que, al ver que no lo conseguimos perdamos toda la motivación. El método SMART es uno que he utilizado numerosas veces al establecer objetivos en equipos y me resulta infalible. Te ayudará a crear metas claras, medibles y alcanzables. SMART es un acrónimo, que en inglés, significa sintetizado de la siguiente manera: Specific, Measurable, Attainable, Relevant y Timely.

S de Especifico:

Cuanto más claro y detallado sea, más fácil te resultará entender qué es lo que quieres conseguir. Especialmente si vas a necesitar el apoyo o la colaboración de otras personas, como tal vez, alguien de la unidad familiar para conseguirlo. Define las metas pequeñas dentro de la gran meta. De esta forma el camino se hará mas ameno y podrás celebrar y recompensarte a medida que lo vas logrando.

M de Medible:

Resulta importante que tu objetivo sea medible para saber si vas por buen camino o si debes corregir algo.

A de Alcanzable:

Las metas han de ser alcanzables, porque si piensas que no vas a ser capaz de conseguirlo, probablemente no vayas a conseguirlo. Piensa en cómo lo vas a conseguir, que herramientas requieres, obstáculos que puedan surgir y como batirlos. No nos podemos dejar limitar por un “no puedo”. No es que no puedas hacerlo, solo que no has aprendido aun cómo hacerlo.

R de Relevante:

Si el objetivo no es importante para ti, no te molestarás en conseguirlo. Define por qué son importantes y si no logras encontrar el porqué, probablemente no sea lo suficientemente importante. Puede ser que en algún momento de tu vida lo fuese, pero con el paso del tiempo hayas cambiado de opinión, de necesidades y ya dejó de valerlo.

T de Temporizado:

Si no marcamos en el tiempo nuestro objetivos, es probablemente que nunca se cumplan. Define para cuándo quieres haber conseguido tu meta. El mayor fracaso de todos es no haberlo intentado.

Si aun no te encuentras 100% motivado, tal vez tu propósito no sea de tanta importancia para ti. Tal vez sea un objetivo que has deseado conseguir durante mucho tiempo pero ahora hayan cambiado tus prioridades. Si ese es el caso, no pasa nada. Identificándolo ya sabes que no debes gastar más energía en ello y puedes enfocarte en un nuevo objetivo. Si no lo tienes muy claro, tanto más importante es identificarlas. Hasta ahora te he dado una herramienta de como plasmar tu propósito por escrito, si necesitas más ayuda para identificar tus prioridades actuales, puedes conseguir mi útil herramienta totalmente gratuito suscribiéndote a mi web. Si ya estás suscrito, seguramente ya lo tengas en tu bandeja de entrada. 😉

Cristina J. Feltström

Foto: @joshuaearle de Unsplash

¿Cómo desarrollar inteligencia emocional en la familia?

¿Cómo desarrollar inteligencia emocional en la familia?

Educar los sentimientos es algo importante y la ardua labor está en ocuparnos de hacerlo, mediante un trabajo que debe ser compartido tanto por la familia, la escuela y la sociedad en la que vivimos. En el día más familiar del año, quiero divulgar sobre