¡No te des por aprendido! – Neuroplasticidad

¡No te des por aprendido! – Neuroplasticidad

El cerebro humano es extraordinariamente plástico, pudiéndose adaptar su actividad y cambiar su estructura de forma significativa a lo largo de la vida, aunque es mucho mas eficiente en los primeros años de desarrollo (periodos sensibles para el aprendizaje). La experiencia modifica nuestro cerebro continuamente fortaleciendo o debilitando las sinapsis que conectan las neuronas, generando así el aprendizaje que es favorecido por el proceso de regeneración neuronal llamado neurogénesis. 

La neuroplasticidad

Nuestro cerebro es un tejido vivo que se encuentra en constante cambio, hasta cuando dormimos. Incluso en este mismo momento, mientras me lees, está cambiando. Procesando, analizando y asimilando cada información que percibe. Es decir, después de leer este artículo, probablemente tu cerebro ya no sea el mismo. Habrá creado nuevas conexiones neuronales con la información que has recibido. ¿Extraordinario, no crees? Este fenómeno es lo que denominamos, neuroplasticidad.

“Aprender es descubrir que algo es posible” – Krishnamurti

Breve presentación del cerebro

Este órgano de aproximadamente 1,5kg tiene mucho más peso de lo que creemos, metafóricamente hablando. Se encarga constantemente  de re-programarse. Cada vez que haces algo nuevo o incluso diferente, tu cerebro se llena de energía para crear nuevas conexiones. Se alimenta y crece de ello. El simple gesto de cepillarte los dientes con la mano opuesta puede ser un ejercicio para mantener el cerebro activo, y de ese modo, fortalecerlo. 

“La diferencia entre lo posible y lo imposible reside en la determinación” – Tommy Lasorda

Nunca es demasiado tarde

Sabiendo la extraordinaria capacidad evolutiva que tiene nuestro cerebro, resulta difícil pasar por alto que nunca es demasiado tarde para aprender algo nuevo, crear un nuevo hábito. Claramente requiere un esfuerzo, requiere por ello, un tiempo de adaptación para asimilar esa nueva información, o hábito. Tu constancia y perseverancia es lo que determinará si finalmente lo lograrás. La University College de Londres descubrió que se requiere unos 66 días para crear un nuevo hábito, duradero a largo plazo. La dificultad en conseguirlo dependerá de lo alejado que se encuentre dicho hábito de nuestra rutina habitual. 

Neuroplasticidad es la razón por no darse por aprendido

Sí, es verdad que con la edad esta plasticidad cerebral disminuye. Si queremos aprender un nuevo idioma en la edad adulta, nos resultará más difícil que en la edad infantil. El cerebro se vuelve menos flexible cuánto más ha aprendido y empieza a trabajar inconscientemente.

Es decir, cuando estás aprendiendo a montar en bici, estás conscientemente pensando en cómo pedalear, cómo mantener el equilibrio, girar, frenar, etc. Cuando ya tienes estas secuencias grabadas en tu mente, pasas a realizarlo inconscientemente sin mayor esfuerzo. Sin embargo, al montar en bici en una ruta nueva, surgen imprevistos y tienes que estar en alerta, entonces se producen nuevos retos para el cerebro.

Esto no sólo ocurre con rutas aventureras o al realizar Sudokus, si no con cualquier nuevo reto al que te expongas. Los nuevo retos sirven como acondicionador para la neurogénesis. Cuanto más retos de propongas, más flexible se mantendrá tu cerebro.

Entender cómo funciona nuestro cerebro es algo que me resulta tremendamente interesante. Si eres igual que yo, te encantará profundizar más en la neurociencia con el siguiente artículo: ¿Cómo entender nuestras emociones?

Cristina J. Feltström

Foto: @halacious de Unsplash



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