La importancia de la autoconciencia

La importancia de la autoconciencia

Para iniciar con buen pie cualquier cambio hacia el desarrollo personal se requiere que las emociones se encuentren en equilibrio. No me canso de insistir que las emociones forman parte de nuestras vidas, queramos o no. Son parte de nuestra estructura cerebral y formadas por instintos de supervivencia, captaciones de nuestros sentidos, creencias surgidas por experiencias vividas, etc. Una vez que llegamos a entender qué son las emociones y por qué las tenemos, no cabe duda en que el correcto desarrollo de la autoconciencia es completamente necesario para que nuestro mundo emocional esté en armonía.

“De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo” – William Shakespeare

¿Qué es la autoconciencia?

También llamado autoconocimiento, es la capacidad de identificar y entender nuestras propias emociones, cómo afectan a nuestro estado de ánimo y las consecuencias que éstos pueden tener en tu comportamiento. Se trata de conocer tus limitaciones y tus fortalezas. Al igual que tus intereses, necesidades, motivaciones, valores y objetivos. Es es una parte esencial y la primera habilidad de la inteligencia emocional ya que se caracteriza por la confianza de uno mismo y la capacidad de crítica. Es por eso que personas que poseen un buen desarrollo de esta habilidad tienen confianza en sí mismo, una autoevaluación realista y un sentido del humor autocrítico.

Los beneficios de la autoconciencia

Las emociones pueden facilitarnos información valiosa sobre nosotros, sobre otras personas y/o sobre ciertas situaciones. Cuando hemos tenido una reacción desorbitada con un compañero de trabajo, puede indicarnos que estamos estresados por un exceso de trabajo. La ansiedad ante una presentación puede ser un signo de que necesitamos ir mejor preparados. Más allá de reconocer las emociones, el autoconocimiento permite ser consciente del efecto de las propias acciones, estados de ánimo y emociones de otras personas. Sin ello, difícilmente se controlan las reacciones y tampoco se sabrá cómo utilizarlas de una manera productiva. Menos aún se entenderá bien el comportamiento de los demás, identificar sus sentimientos y emociones, ni podrá actuar de manera beneficiosa en las relaciones interpersonales.

“El autoconocimiento es el comienzo de la inteligencia, la cual es el fin del miedo” – Jiddu Krishnamurti

¿Cómo ser autoconsciente?

Para llegar a ser consciente de uno mismo, hay que ser capaz de controlar las propias emociones, reconociendo diferentes reacciones emocionales, y luego identificar cada emoción particular. Para ello se requiere iniciar un trabajo de “auto- evaluación” para empezar a reconocer las propias emociones, etiquetarlas y entender las relaciones entre lo que sienten y cómo se comportan ante ello. Hay que ser capaz de reconocer tus propias fortalezas y limitaciones sin juzgarlas y estar abiertos a aprender de las interacciones con los demás. Aquí puedes leer más en cómo mejorar el autoconocimiento.

No quisiera despedirme de vosotros sin previamente dejaros una reflexión del escritor alemán, Eckhart Tolle, donde decía: cuando pierdes contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo mismo. Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo.

Cristina J. Feltström

Foto:  Eugene Zhyvchik de Unsplash 



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *