¿Tienes Mentalidad fija o Mentalidad de Crecimiento?

¿Tienes Mentalidad fija o Mentalidad de Crecimiento?

La manera en que pensamos sobre nosotros mismos da forma a la vida qué llevas. Es más, no solo nos afecta en cómo nos hace sentir, también tiene un impacto en nuestros logros, nuestro desarrollo y nuestras capacidades. Es por ello que nuestra mentalidad es crucial para nuestro éxito y desarrollo. A continuación os expongo las diferencias entre una mentalidad fija y una mentalidad de crecimiento.

Mentalidad fija vs mentalidad de crecimiento

Una mentalidad fija piensa de ti que tu inteligencia es estática y no se desarrolla con el tiempo. Crees que si algo no se te da bien, probablemente nunca llegarás a ser bueno en ello. Personas con mentalidad fija pueden llegar a crear la necesidad de esconder sus defectos y encubrir errores debido sentimientos de vergüenza. Le resulta difícil estar abiertos a críticas ya que se las toman como ataques personales. También tienden a sentirse como fracasados, lo que les hace rendirse fácilmente y perder la motivación por luchar y conseguir sus metas. Esto les hace evitar cualquier reto por el hecho de evitar cualquier posible fracaso. Este tipo de mentalidad tiende a ver el éxito de los demás como amenaza e incluso a provocar sentimientos de envidia. 

Una mentalidad de crecimiento llega a ser lo contrario a la fija. Este tipo de mentalidad cree que la inteligencia puede mejorar a través del esfuerzo y aprendizaje. Son personas que aceptan sus defectos y errores, logrando verlos como oportunidades de crecimiento. Creen que en todo proceso de aprendizaje existen pequeños contratiempos y se sienten empedrados por conseguir sus objetivos. Las personas de mentalidad de crecimiento no caen en la comparación con los demás de manera amenazante o envidiosa, logrando ver el éxito de las demás personas como fuente de inspiración. También son capaces de recibir críticas y verlas de manera constructiva.

Identificar cual posées

Es importante entender que cómo personas podemos pasar de tener una mentalidad fija a una de crecimiento en diferentes situaciones. Dependiendo un poco de los acontecimientos podemos mostrar características de una mentalidad u otra. Una vez que hemos aprendido las distintas características de dichas mentalidades, se nos hará más fácil identificar en qué estado mental estamos en cada momento. Esto nos ayudará a pensar en positivo y determinará nuestros actos hacia posibles avances. Es una práctica que requiere tiempo y como cualquier otra habilidad necesita un aprendizaje. 

“No podemos solucionar nuestros problemas con los pensamientos que utilizamos cuando los creamos” – Albert Einstein. 

Cambia tus palabras y cambiarás tu mentalidad

Cuando aprendemos a controlar ese diálogo interno que mantenemos con nosotros mismos, seremos capaces de cambiar nuestra mentalidad. Una vez que cambiamos nuestra mentalidad, es cuando logramos impactar nuestras vidas en el modo que queramos. ¿Cómo hacerlo? Estas suelen ser frases recurrentes en personas de mentalidad fija:

“No soy bueno en esto”

Puede ser que no seas bueno en ello…aún. ¡Inténtalo! Y si no te sale, inténtalo de nuevo. Recurre la ayuda o el feedback de alguien para ver si te aportan nuevas ideas de como hacerlo.

“Es demasiado difícil”

El camino más fácil no es siempre el correcto. Todo reto es difícil, de lo contrario no sería ningún reto. Puedes cometer errores, lo importante es que lo intentes. Sigue intentándolo y esfuérzate. Si aun así no consigues avanzar, pide ayuda a un amigo, etc. ¿Quién ha dicho que tienes que correr todos los caminos solo?

“Me rindo”

No te rindas fácilmente, utiliza una buena estrategia. Y si esa estrategia no funciona, cambia de estrategia ,nunca tu meta. Sigue intentado distintas estrategias hasta agotar todas las ideas posibles. 

Cuida tus pensamientos

Toda persona debe cuidar sus pensamientos como cualquier otro cuidado rutinario del cuerpo. Es algo que hemos de introducir en nuestro día a día. De nada te sirve leer este artículo si mañana no lo practicas o decides procrastinar hasta el domingo que viene. No esperas hasta el domingo para lavarte los dientes durante 30 minutos para cubrir la necesidad diaria de cepillado, ¿verdad? O al menos eso espero. Lo mismo pasa con nuestros pensamientos. Hay que cuidarlo todos los días, varias veces al día. Sobre todo cuando notamos que hay necesidad de hacerlo. 

Cristina J. Feltström

Foto: @brett_jordan de Unsplash



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