¿Cómo afrontar la soledad?

¿Cómo afrontar la soledad?

Aunque parece ser que vemos la luz al final del túnel de esta pandemia, sigue siendo muy común sentirse solos. El sentimiento de soledad vive en muchas personas también previo a la pandemia y es muy relativo en cada uno de nosotros. Puedes tener muchas personas a tu alrededor y aún así sentirte solo o bien, tener a pocas personas en tu entorno y no sentirte nada solo. Todo depende de la calidad de tus conexiones internas contigo mismo y con las personas que te rodean.

¿Qué es la soledad?

Según la RAE, la soledad se define como una carencia voluntaria o involuntaria de compañia, sentimiento de tristeza o melancolía que se tiene por la falta, ausencia o muerte de alguien o algo. Si hablamos de soledad emocional, se refiere a un estado mental al igual que la depresión, ansiedad o el miedo. Es por ello que la soledad no se manifiesta únicamente como el estereotipo de aquel retraído en el rincón en una fiesta o el que se encuentra sentado solo en el comedor.

Este sentimiento se puede manifestar en forma de ira, retracción social, consumo de sustancias. Identificar sentimientos de soledad puede resultar algo complejo, para los que te rodean y para uno mismo, muchas veces es una mezcla de emociones y que se descubren cómo “me siento invisible para los demás”, “siento que tengo toda la carga para mi sola”, o “si mañana no estuviera, siento que no me echarían en falta” entre otros. Cabe desmentir el gran estigma detrás del reconocimiento de este sentimiento, llamado vergüenza, ya que muchos relacionan estar solos con no ser personas de agrado, que no le gustas a los demás o que tenemos algún tipo de fallo y por ello no somos “aceptados”.

“La soledad es un reencuentro consigo mismo y no debe ser un momento de tristeza, es un momento de reflexión”- El Principito

Las distintas caras de la soledad

El ser humano es social por naturaleza, lo cual significa que necesita el contacto y la relación con otras personas. Podemos sentir momentos de soledad en nuestras vidas ya sea por falta de una relación de intimidad o de unión emocional de confianza, de una relación social y amistad de calidad, o de falta de apoyo y/o unión social.

El ser humano tiene la necesidad de tener cubierto las necesidades de estos tres aspectos de las relaciones. Es por eso que podemos tener una familia maravillosa y cercana pero aún así sentirnos solos si nos falta el apoyo social que necesitamos o sino no tenemos un fiel amigo con quién contar. Esto puede ser muy frustrante para las personas de tu entorno que no logran suplantar ese sentimiento de soledad. Por ejemplo, una pareja felizmente casada donde uno de ellos siente una falta de conexión social o amistad. No se siente solo a nivel de intimidad y de union emocional pero sí puede sentir un vacío si las amistades son superficiales e insignificantes. 

Las consecuencias de la soledad

La soledad es mucho más en un sentimiento negativo y puede llegar a tener serias consecuencias para la salud. Por muy autónomos e independientes que seamos, las relaciones interpersonales nos aportan seguridad y bienestar, dos aspectos que son esenciales para mantener nuestro equilibrio psicológico. A parte de los achaques a nivel emocional, como ansiedad, depresión, bajada de autoestima, también padecer consecuencias a nivel físico relacionándose con el insomnio, bajada del sistema inmune, hipertensión arterial y demencia.

“Sólo se puede ser uno mismo mientras se está solo: quien, por tanto, quien no ama la soledad tampoco ama la libertad; pues únicamente si se está solo se es libre” – Arthur Schopenhauer

4 pasos para afrontarla

Mejora la conexión contigo mismo

Todo se basa finalmente en las conexiones que tenemos tanto a nivel social como personal. De nada sirve tener una buena conexión familiar o amistosa si no puedes ser tú mismo. En las relaciones familiares muchas veces vemos las exigencias de ser un buen estudiante, comportarnos como es debido, etc. pero esto no tiene que estar necesariamente ligado a como somos como persona. En las amistades, tal vez optamos un cierto rol para ser incluido en el círculo, que tal vez se encuentre lejos del rol que optaríamos por naturaleza. Por eso es tan importante empezar mejorando tu conexión contigo mismo para entender cuales son tus cualidades y valores. 

Cuando tenemos claro cuales son nuestras cualidades y nuestros valores, la manera en que interactuamos con los demás sera más pura, sin tapujos, sin la necesidad de ser validados por los demás. No hay nada que te drene más emocionalmente que intentar ser alguien que no eres. Esto hace que nos quedamos sin energía para dar que queremos dar a las relaciones significantes de nuestro entorno. Para poder entablar una buena relación recíproca es necesario estar bien contigo mismo y permitirte ser tu.

Evita el aislamiento

Una actitud pro-activa para abrirte a nuevas relaciones es involucrarse en actividades de interés donde tendrás la oportunidad de conocer a personas con tus mismos intereses. Esto no garantiza que superes la soledad pero pone a tu disposición la opción de conectar con colectivos y personas de características similares a las tuyas. Es importante hacer ese esfuerzo extra para asistir a eventos sociales que ayuden a mejorar las conexiones de las relaciones sociales. El aislamiento es el peor enemigo para combatir la soledad.

Actívate

La mejor inversión que puedes hacer en tí es el ejercicio ya que activa la segregación de endorfinas también llamada la hormona de la bienestar y felicidad. La soledad es un estado que aumenta las sensaciones negativas, mantenerte activo te ayudara a subir la energía. Tu cuerpo y tu mente es todo uno, por lo tanto es igual de importante cuidarte a nivel físico como emocional. En este artículo te dejo 6 actividades muy recomendables en tu rutina diaria.

Busca ayuda

Las personas mas cercanas a ti pueden ayudarte, un familiar o un amigo. Habla con ellos de como te sientes y seguro que estarán dispuestos a darte todo su apoyo. La soledad afecta a millones de personas. Hay muchas cosas que puedes hacer para superarla pero no necesariamente solo. Muchas veces, tan solo el hecho de poder hablar con tus más cercanos sirve de ayuda terapéutico. No obstante si el proceso es demasiado duro puedes acudir ayuda a un profesional que pueda guiarte con los recursos necesarios.

Cristina J. Feltström

Foto: @priscilladupreez de Unsplash



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