¿Cómo controlar el ego?

¿Cómo controlar el ego?

La definición del ego a lo largo del tiempo ha tenido distintos significados relacionados con la psique, el alma, la conciencia o el ser. Proviene del latín y significa “yo”. El término se popularizó tras la teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud con la que pretendía explicar el funcionamiento psíquico de las personas. Dentro de la psicología y la filosofía el ego es entendida como la capacidad de la conciencia de la persona para percibir la realidad, muchas veces distorsionada debido a su necesidad continúa de aprobación y alabanza de personas de los que les rodea. Por ello resulta de gran importancia controlar el ego y mantenerlo a raya.

“Cuando el ego muere, el alma despierta” Mahatma Gandhi

Cómo se desarrolla el ego

El ego nos aporta el sentido de identidad, crea nuestra percepción y nos permite adaptarnos al mundo actual. Se forma desde la percepción sobre nuestra persona que hemos interiorizado a partir de experiencias vividas desde el día que nacimos y se construye sobre la frustración. Es decir, que cuando nuestra necesidades no son satisfechas sanamente, buscará una alternativa para conseguirlo. La individualización en la infancia se hace especialmente visible a los 2 o 3 años de edad, donde suele manifiestarse en modo de rabietas y berrinches, en la adolescencia en forma de “búsqueda de la identidad” y sigue evolucionando con el transcurso del tiempo.

Cuando el ego te domina

El ser humano desarrolla el ego como una medida de protección por miedo al fracaso, el rechazo o las críticas. Lo alimentamos para sentirnos seguros ante dichos atacantes para conseguir la aceptación y los halagos de los demás. Nos puede llevar a crear una falsa realidad de lo que verdaderamente somos, nuestro verdadero yo. Nos impide mostrar quienes somos de verdad con toda nuestro abanico de emociones. Cuando no alimentamos a nuestro ego como él quiere, nos hace sentir emociones negativas como miedo, rabia, tristeza o vergüenza. Cuando no consigues controlar el ego, este pude producir sufrimiento ya que se puede convertir en “insaciable”. Las principales conductas negativas generadas suelen ser de tendencia dominante, agresiva, manipulante, acaparadora, defensiva, soberbia y/o excesivamente orgullosa.

Cito a Deepak Chopra, médico ganador de un premio Nobel y reconocido por sus obras sobre el poder de la mente, cuando dijo “el ego es tu imagen. Es tu máscara social, es tu rol. Tu máscara social crece con la aprobación. Quiere control y es sostenida por el poder, porque vive con el temor”.

Cómo controlar el ego

Procesos de introspección

Para controlar el ego, se requiere realizar procesos de introspección para identificar los mecanismos de defensa que opta el ego y buscar sus orígenes. Reconoce tus valores propios para no depender de las opiniones de los demás. Cuando te sometes a tus debilidades sin la necesidad de taparlas dejarás de luchar contra el ego y su necesidad de aparentar fuerza simulada y desapego emocional. 

Empatía como medicina

Se necesitará estar alerta y salir de la negación del mismo, evitar sacar conclusiones apresuradas y mantener una actitud de “escuchar antes de responder”. Una de mis creencias más fuertes es que la empatía es la medicina que el mundo necesita. Fomentar la empatía nos ayuda combatir la necesidad del ego de superioridad. El mundo no gira entorno a uno mismo y aunque nos gustaría siempre tener la razón, no podemos. Debemos aprender a soltar el control y ser sinceros con nosotros mismo que podemos equivocarnos.

Asertividad para llegar a buen puerto

Analizar el modo en que hablamos nos ayudará a suprimir el exceso de expresarnos con connotaciones como el “yo” en primer lugar. Por ejemplo, yo pienso, yo quiero, mi idea, etc. Este punto no debe confundirse con expresarse de manera asertiva, que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás. Tampoco significa que nos debemos desencaminarnos del amor propio. Como todas las cosas en la vida se trata de tener un equilibrio sin ser rudos a la realidad ni adquirir rasgos nocivos de personalidad. 

“El amor es feliz cuando puede dar algo. El ego es feliz cuando puede quitar algo.” Osho.

Todos merecemos vivir desde la felicidad y por ello debemos evitar ser víctimas de un ego incontrolado que se apodera de nuestra mente, influyendo en nuestros pensamientos y consecuentemente, en nuestros actos. Antes de finalizar este artículo me gustaría que reflexionásemos en la siguiente pregunta con el fin de disminuir conscientemente el acaparamiento de nuestro ego. 

¿Quién soy cuando elimino todo aquello que alimenta mi ego?

Cristina J. Feltström

Foto de @mathieustern de Unsplash



2 pensamientos sobre “¿Cómo controlar el ego?”

    • Gracias por compartir tu reflexión, Ana. Sí, es my fácil caer en du dominio. Conocer su función es lo que nos puede ayudar a identificarlo y así poder controlarlo. Al manifestarse cuando queremos tapar alguna debilidad nuestra. Conocer bien nuestras debilidades, miedos u otras heridas sufridas nos permitirá reconocer los momentos en el que el ego tiene una alta probabilidad de manifestarse. Mi recomendación es trabajar dichos miedos y debilidades para prescindir de la falsa “protección” que el ego nos quiera aportar.

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