10 señales de una baja inteligencia emocional

10 señales de una baja inteligencia emocional

La inteligencia emocional es en cierto modo intangible en cada persona e influye en nuestro comportamiento y toma de decisiones a nivel personal y social. Tener una baja inteligencia emocional influye negativamente en tu bienestar. Varios expertos defienden que la inteligencia emocional tiene mayor importancia que el cociente intelectual para tener éxito en la vida. La gran ventaja es que la inteligencia emocional es moldeable. 😉

“Educar la mente sin educar el corazón, no es educar en absoluto.” – Aristóteles

Si poca importancia se le daba a los beneficios que tiene el ejercicio en nuestro cuerpo en general, lo mismo pasa con nuestra mente. Antes de que se popularizara el término no se conocían los beneficios que aportaba. Pero tranquilos, al igual que los músculos, se puede entrenar. Mientras vas entrenando tu mente con actitudes y acciones inteligentes, irás borrando caminos neuronales anteriores de menor respuesta.

“Solo una mente educada puede entender un pensamiento diferente al suyo sin necesidad de aceptarlo” – Aristóteles.

Las 10 señales clásicas de baja inteligencia emocional:

  • Facilidad al conflicto

Tener conflictos recurrentes con compañeros de trabajo, amigos, familia, pareja, etc. es una señal de alerta. Cuando hay desacuerdos y discusiones continúas es probable que no se esté comunicando adecuadamente. La falta de comprensión sobre las emociones propias y de los demás, da lugar a conflicto ya que no se está teniendo en cuenta los sentimientos. Incluso se puede llegar a pensar que las demás personas son demasiado sensibles, ya que una persona con baja inteligencia emocional tiene dificultades de medir los momentos apropiados para ciertos comentarios o bromas.

El hecho de no entender las emociones da lugar a la mala interpretación de los sentimientos de los demás. Desarrollar la empatía es crucial para lograr comprender las emociones de los demás.

  • Sus emociones se desbordan bajo presión

Otra señal de alarma es cuando alguien siente que no puede dominar sus emociones bajo presión y se auto-exige al máximo, no tolerando equivocarse. También es incapaz de afrontar situaciones emocionalmente fuertes y prefiere evitarlas a tener que lidiar con ello.

  • Tiene continuos problemas de salud

Cuando reprimes tus sentimientos estos se acumulan hasta generar sensaciones como estrés y ansiedad. Las emociones ignoradas dañan el cuerpo y la mente debido a que las emociones negativas generan respuestas fisiológicas que pueden llegar a ser patológicas. Por ejemplo, una mala gestión del enfado y la frustración causan malestares digestivos, tensiones musculares, alteraciones en el ritmo cardiaco. Incluso se ha dado casos de los que no expresa lo que quiere decir luego pueden tener problemas de garganta. Cada organismo es diferente y reacciona de manera distinta. Busca el origen real de tu dolencia para curar los síntomas. 

  • No obtiene buenos resultados

Si no está siendo efectivo en su trabajo, su vida personal y familiar, probablemente hay algo que está pasando en su interior y no está canalizando adecuadamente sus emociones. Estar emocionalmente mal repercute en tu rendimiento de manera negativa. Una persona con baja inteligencia emocional tiende a culpar a otros por sus errores, le cuesta asumir la responsabilidad y prefiere ocultarlo bajo la victimización, propiciando así un comportamiento tóxico.

  • Tiene un vocabulario emocional limitado

Todos expresamos emociones pero solo el 36% pueden identificarlas con claridad mientras ocurren. Las emociones poco entendidas causan malos entendidos. No saber expresar bien las emociones da lugar a frustraciones ya que se espera que las demás personan entiendan cómo uno se siente.

Quienes tienen buena inteligencia emocional dominan sus emociones porque saben identificarlas. Mientras uno define su estado de ánimo como “malo”, los emocionalmente inteligentes dicen “frustrado”, “ansioso”, “irritable” etc. Cuanto más especifica sea la palabra mejor conocimiento tendrá de lo que siente, qué lo causa y qué puede hacer al respecto. Por ejemplo, el enfado puede estar provocado por un sentimiento de injusticia, celo o frustración. Tomar acción ante un acto injusto, un ataque de celos o frustración por no conseguir lo que deseas, requiere estrategias muy distintas. Resulta obvio que expresar con exactitud tu razón de enfado es crucial para una remedio adecuado. 

  • Es conservador y poco tolerante 

Una persona  con miedo al cambio llega a ser muy realista y conservadora. Si está al cargo de una empresa en la que todo marcha bien, no admite la innovación sugerida por algún miembro nuevo del equipo. Tampoco acepta nuevas ideas de parte de su familia. En el ámbito laboral también se puede observar comportamientos dónde se menosprecia a sus colaboradores, ser poco tolerante, presionar a sus empleados en lugar de motivarlos e imponer un alto índice de rotación en un departamento. La intolerancia puede dar lugar a arrebatos emocionales incontrolados. 

  • Baja calidad de comunicación

Hay un dicho que se atribuye a una cita bíblica – “la boca habla de lo que hay en el corazón”. Las emociones que vive determinan la forma en la que se va a comunicar con los demás y también cómo va a interpretar todo lo que le ocurra. Si está en un estado de profunda tristeza, probablemente hablará de temas negativos. También se puede ver afectada las relaciones amistosas, ya que una persona con baja inteligencia emocional tiende a emplear una comunicación agresiva que le hace parecer insensible.

  • Tiene actitudes negativas

Una persona con actitudes muy negativas no está gestionando bien sus emociones. No es que para todo haya que tener actitud positiva, también hay que ser un poco realista, pero si siempre está optando hacia una actitud negativa, todo lo que piense o diga lo va a llevar a actuar de la misma manera.

  • Está a la defensiva

Si todo lo que dicen le ofende, siente que alguien siempre tiene algo malo que decirle o está listo para responder atacando es otro signo de baja inteligencia emocional. Esto va de la mano con la escucha activa. Hay que aprender a escuchar y no dejarnos llevar en autopiloto de responder al habla. Ocurre con frecuencia que la otra persona no termina de hablar y ya tenemos la respuesta en la boca. Incluso hay los que se niegan a escuchar el otro punto de vista y piensan que siempre tienen la razón. La escucha activa es la clave para combatirlo.

  • Esta desmotivado

Cuando una persona no encuentra ese sentido de propósito que le motiva o que lo inspira, se activa otra alarma. Si no está bien en casa no puede decir que es 100% exitoso en el trabajo porque en algún momento arrastrara a la oficina los conflictos personales. Daniel Goleman expresó: “Las emociones son contagiosas. Todos lo conocemos por experiencia. Después de un buen café con un amigo, te sientes bien. Cuando te toca un recepcionista mal educado en una tienda, te vas sintiéndote mal”.

¿Te sientes identificado con algunos de los puntos anteriores? ¿O tal vez conoces a alguien que da la talla? No pasa nada, como mencioné al principio del articulo, se puede optar por nuevas medidas e ir trabajando para conseguir un un nivel alto de bienestar y vivir de manera óptima.

Cristina J. Feltström

Foto: @jessemartini de Unsplash

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