¡Que no te Engañen Los Sesgos Inconscientes!

¡Que no te Engañen Los Sesgos Inconscientes!

Nuestro cerebro quiere coger atajos, ahorrar energía para centrarse en lo mas vital e importante. Está constantemente recibiendo información a procesar, con lo cual busca la manera más fácil de hacerlo, relacionándolo con lo que ya conocemos. Algunos estudios afirman que el inconsciente procesa información 200.000 veces más rápido que el consciente. Aquí es donde se dan lugar los manipulativos sesgos inconscientes, tambien conocidos como prejuicios inconscientes, que los humanos y por ende la sociedad han ido creando durante siglos.

Un fenómeno de categorización social

Este fenómeno de sesgos inconscientes, a veces llamado categorización social, puede impactarnos negativamente en las relaciones en el ámbito laboral, personal, etc. Podemos tener preferencia con personas que se parecen a nosotros, hablan como nosotros y comparten nuestros intereses. Pensamos que, como nos parecemos, llegamos al mismo grado de experiencia y valores. Lo mismo ocurre a lo contrario. Cuando alguien nos recuerda a otra persona, con la que hemos vividos experiencias negativas, asumimos que este otro será de tal palo. Estas microdiscriminaciones es un fenómeno universal, presente en cada uno de nosotros.

Los sesgos inconscientes actúan de una manera muy sutil, muchas de la veces no nos percatamos de ello. Puede ser el hecho de no prestar tanta atención a una persona cuando habla, ser algo más distante o simplemente dirigir menos la palabra. Tendemos también a tener menos empatía con las personas que no son como nosotros.

Pensamientos conscientes vs inconscientes

En la tesis de Daniel Kahneman, psicólogo galardonado con un premio Nobel por su trabajo sobre la teoría de la perspectiva, se contempla que existen dos tipos de pensamientos definidos como el rápido y el lento. El rápido es instintivo y emocional, estereotipado y subconsciente. Su función es generar intuiciones que con frecuencia nos sirven adecuadamente, pero no siempre.

El pensamiento lento es deliberado y lógico, requiere esfuerzo y es consciente. Su función es tomar las decisiones finales tras observar y controlar las intuiciones del pensamiento rápido. Se les asocia desencadenantes racionales e irracionales a cada proceso de pensamiento, donde la tendencia de las personas es responder a cuestiones difíciles, con respuestas fáciles.

Actualmente se está introduciendo mucha formación sobre el tema en el ámbito laboral ya que, dichos sesgos pueden repercutir gravemente en la contratación al candidato equivocado, la subvaloración de empleados y no sacarle el máximo partido de los mismos, promocionar a empleados inadecuados y que los empleados con talentos se frustren y terminan por dejar la empresa. Aunque creamos en la igualdad, estos prejuicios inconscientes están presentes en nosotros hacia determinados colectivos como de género, raza, edad, sexualidad, creencias religiosas, estilo de vida, etc. La capacidad de tomar decisiones rápidas resultan útil pero también puede ser errónea cuando las asociaciones cuando se basan en información equivocada ya que limitan nuestra percepción de talento en los demás.

¿Cómo evitar caer en la trampa de los sesgos inconscientes?

A continuación te pongo tres ejemplos de como evitar caer en la trampa de los sesgos inconscientes en tu día a día:

Sal de la negación

El primer paso para minimizarlos es asumir que todos los tenemos y estar en alerta cuando sabemos que estamos expuestos a cierto grupo de personas que puedan activar nuestro sesgo. Cuando creas consciencia del mismo puedes tomar decisiones inteligentes y competitivas. Debemos salir de la negación de que no tenemos sesgos inconscientes, me repito de nuevo diciéndolo pero es muy importante, todos los tenemos. No significa que seamos malas personas, la mayoría de nosotros somos buenas personas. Queremos hacer el bien, apoyamos la diversidad y trabajamos conscientemente para mejorarlo. Es inconscientemente donde estos prejuicios habitan.

Reta tus miedos a lo desconocido

Busca información contrastada de que tus estereotipos son erróneos. Expandir tu circulo social y laboral ayuda a conocer más gente que sean distintos a ti, exponte a diversidades, eso, te da la posibilidad de conocer antes de juzgar. Porque para sentirse cómodo, primero hay que estar incomodo. Toda situación en la que te sientes cómodo y seguro hoy, han sido trabajadas, examinadas y aprendidas en tu pasado. Hasta que finalmente lo tienes tan dentro de ti, que te resulta familiar y seguro.

Rompe el círculo

El siguiente paso para minimizar los sesgos inconscientes, es tener el valor de decir algo cuando ves que alguien está actuando de manera injusta o diciendo algo discriminante. Puede ser un familiar cercano o un fiel amigo, ellos tampoco están libres de prejuicios. Si no tenemos el valor de contradecirles, no rompemos el mal hábito. La mejor manera de confrontar este tema de discusiones es hacerlo de manera asertiva. Debemos recordar que somos el ejemplo que queremos para nuestro futuro, y si no damos el buen ejemplo, los que nos rodean tampoco lo percibirán ni lo desarrollaran, sobre todo si estamos delante de los más pequeños.

Puedes hacer el reconocido test de Project Implicit para identificar la intensidad de tus preferencias inconscientes aquí. Recordarte a ti mismo la necesidad de ser justo y objetivo te ayudará a restar la interacción de los mismo.

Cristina J. Feltström

Foto: @szvmanski de Unsplash



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